miércoles, noviembre 01, 2006

Manga: La princesa caballero

Manga: La princesa caballero
Autor: Osamu Tezuka
Duración: 3 tomos
Editorial: Glénat
Anime: 52 capítulos
Sinopsis: La princesa caballero tiene lugar en un cuento de hadas medieval. Es la historia de la joven princesa Zafiro que pretende ser un príncipe para poder heredar el trono (las mujeres no podían). El engaño empieza desde que nace, cuando su padre el rey anuncia que su bebé es un chico en vez de una chica. La razón es que el siguiente para heredar el trono sería el duque Duralmin, un tipo malvado que reprimiría a la gente, por lo que el rey haría cualquier cosa para prevenir que subiera al trono. Por otro lado, cuando nació la princesa Zafiro, Tink (un ángel) le dio a la princesa accidentalmente un corazón de chico mientras que Dios le dio uno de chica. Entonces Dios manda a Tink a la Tierra para arreglar el asunto quitándole a Zafiro el corazón de chico.
Opinión personal: No está mal. Supongo que aquellos que vieron el anime hace tiempo les encantó ver esta serie publicada pero yo no lo había visto. Así que este manga me parece entretenido pero previsible y un poco infantil. De todas formas, Osamu Tezuka sabe cómo llevar un manga de este tipo y no le sale tan mal del todo. Lo que más me gusta es que sepa relacionar tantos personajes en la historia, para que no haya tantos personajes secundarios como principales. Lo que no me gusta tanto es ver cómo el machismo estaba a la orden del día (por algunos comentarios de algunos personajes), hecho que aún se puede ver y, más acentuado, en la sociedad japonesa.
Puntuación: 7/10
Recomendable: Sí, no es aburrido. Lo que, eso sí, es un clásico y, como tal, a veces no se aprecia después de haber visto tantas otras cosas más modernas (más que nada me refiero al sector más comercial).

2 comentarios:

Rachid dijo...

Es una serie que ami me agradaba bastante ya que en esa epoca yo era un niño, y la historia era para mi parecer muy buena.

ATTE.
Rachid

Anónimo dijo...

A mí me encantaba la Princesa Caballero, pues me permitía imaginar que, a pesar de ser una niña, podría hacer cosas que solo harían los varoncitos, como pelear con espada, montar a caballo, etc.